jueves, 8 de septiembre de 2011

el sueño, mi refugio pasajero.


Hola, desperté después de muchas horas dopada. Aún no sé que pasa dentro de mí pero digamos que no me encuentro del todo bien.
Necesito mas de ellos & seguir soñando soñando soñando que ese punto está en medio de la nada, ver como cambia cada escena de mis sueños de ficción & tratar de que no se vuelvan pesadillas para no poder despertar nuevamente & regresar a la realidad que es mi calvario, el cual recibo mojada de sudor con las manos frías & temblando, con mi cara demacrada de tanto llorar, mis labios resecos & de nuevo con la desesperación en ir a ese sitio tan reducido llamado baño, buscando desesperadamente algún noctamid & regresar a mis profundos sueños sin la necesidad de presenciar tanto dolor.




1 comentario:

Anónimo dijo...

esos sueños son fantásticos, me hacen recordar cuando mi hermano me encontró tendido en el suelo de mi habitación, una descarga eléctrica de su tristeza me volvió a la vida, juro nunca contarlo, pero yo se lo narro a todos para que no lo cometan. El dolor aun que no lo creas te hace fuerte.