martes, 14 de diciembre de 2010

YO TAMBIÉN TUVE UN VERANO DE AMOR


Ya estamos sintiendo la época Navideña, como todos los años… & a mi me ha dado por recordar un tema que nos sucede a muchas de nosotras en el verano, ya que también se asoma, Les explicaré el porque, pues esto viene de que tomé un café con alguien que ha vino a visitarme hasta acápara salir. Lo curioso es que El lugar donde vivo es un lugar un tanto alejado, incluso remoto, perdido entre varias horas del centro de la ciudad, incluyendo el tráfico que nuestra ciudad viene atravesando. Y lo de venir hasta aquí sólo para verme & salir supone un tal esfuerzo. A este compañero, tampoco puedo decir que sea mi amigo, lo conocí unos meses pasados.

El verano, para viajar, no me resulta especialmente atractivo {en realidad ni en invierno viajo}. Sin embargo, hay un matiz de esos meses que, cuando llega la temporada, me obliga a recordar años pasados.

Ahora, que estamos cerca de La Navidad, hablaré del amor de verano o amores de verano. Suena algo "cutre" denominarlos así, pero creo que es la expresión que mejor se ajusta a la realidad, al menos la mía.

Si se piensa en cualquier verano en el que se topa con uno de estos amores de verano, se notará que todos están hechos de la misma materia. Promesas que nunca llegan a cumplirse, fantasías que nunca llegan a realizarse, pero sobre todo se alimentan del recuerdo de cada uno. No sé qué poseerán los amores de verano, pero lo que es cierto que tienen una esencia distinta. Tienen el impulso de dos huracanes que se estrellan porque saben que, en un corto espacio… en un plazo de tiempo breve & efímero, ha de darlo todo con la voluntad no siempre sana de dejar la mayor & más firme huella.

Nos reparten sus encantos con un cuentagotas, porque el tiempo acelera, pero su bendición sabe a gloria. Jamás se oscurecen… es absurdo, no hay espacio para los reproches ni para los regaños & discusiones…

Entre risas, salidas por la noche, llamadas, mensajes por cela altas horas de la madrugada, la pareja del verano se enamora & hasta a veces se prometen la luna & la vida entera. Ya se sabrá de qué hablo, ¿verdad?

Un chico bonito que este verano se ha fijado en una, amigo de los amigos que se conocen ese año, ¡sorpresa!, ha elegido como presa de turno, o la nueva que se incorporan al grupo de “amigos”... Todo es un trasiego de idas & venidas.

Esto nos sucede en la Juventud, en verano quedan atrás los estudios, el trabajo & las peleas con el novio en serio si en caso uno lo tiene, que digamos “ha preferido irse de vacaciones muuuy largas con sus amigos o sigue trabajando lejos de acá (eso dice, al menos)”. Pero a una ya nada le importa, porque está en el primer trimestre del año, de vacaciones & encima cree haber encontrado al hombre de su vida... Cree uno haber hallado esa felicidad eterna que dura unos días.

De pronto, los días empiezan a tener tan sólo 24 horas & automáticamente trato de negar la realidad: que él se irá a su mismo círculo social & yo a la mía, porque no me cuestionarán que los amores de verano tienen como condición que la distancia acaba

rá por imponer. El ritmo de las promesas se apresura. Palabras que nunca pensaba que usaría, es más, que ni siquiera la catalogaba en mi diccionario, nace como un sencillo ¡Hola! De los te quiero o eres especial, se pasa a los de “no te olvidaré” & “seguiremos en contacto”. Promesas tras promesas, pero ¡benditas sean!... ha echarle tierrita.

& por fin, llega el temible día de la despedida; noches anteriores hubo risas, besos & deseos, muchos deseos. De pronto el final del verano ha llegado "... & uno partirá", ya sea con cualquier u otra excusa.

& Marzo - Abril ya no sabrá igual. El regreso, ya de por sí algo doloroso, esa temporada del año lleva añadida una cierta tristeza que deja perpleja, & que una, siempre tan racional, en esa ocasión no se sabe cómo atajar, pues nunca se piensa que podría pasar a una misma. Ahí se enfrenta a la realidad, a la dura realidad, a los amigos, a todo lo cotidiano que rodea & que creía haber olvidado.

Luego llegan los primeros sms, las llamadas telefónicas & todavía se cuestiona por qué no sabe igual. No es que prefiera volver a vivir la misma vida, es que el chico ha sacado de trama, parece que no es lo mismo. Sus palabras, entonces, se empieza a oír de lejos, sus susurros telefónicos se asemejan a interferencias, & todavía una se sigue preguntando el por qué de todo aquello… hasta llegar al olvido de ese típico número de celular.

Amores hay muchos, más o menos pasionales, pero no me niego que los de verano tienen su singularidad. Siempre, & por muchos líos que tenga en invierno… no se asemeja a aquella temporada. Aunque para ser Sincetra yo en invierno trato de dedicarme a lo mío; estudios, trabajos, amigos, si se trata el aspecto sentimental, ya no me atrae a nadie en especial, olvido revisar su cuenta social & smsearlo a aquella persona del verano.

Lo mejoro quizás lo peor de todo, es que el amor de verano carece de compromisos. En invierno acostumbramos a decir que el amor sin compromiso es sólo sexo. Sin embargo, con los amores de verano, podemos decir que disfrutamos de amor & a veces hasta sexo, sin compromiso alguno.

A estas alturas creo que ya me he hecho todo un lío con esto del amor, el sexo, el verano & el compromiso. Da igual. Lo cierto es que el próximo verano volveré a salir &, con cierta probabilidad & toque de esperanza, me encontraré con un amor eterno de verano que acabará justo cuando llegue marzo - abril.

La verdad es que para Mayo, Junio, eso de los amores de verano me deja un poco fría, no sé si será por el invierno, porque los hombres son así... o porque nosotras también lo somos, al menos yo sí me caracterizo por esa frialdad, pero eso es otro tema que tocaré muy detalladamente.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Conflictos Satisfactorios.


Hoy realicé uno de mis deseos que estaba pendiente en la lista de mis satisfacciones por cumplir.
En compañía del cuchillo & con mis diminutas manos empecé atravesar ferozmente una sandía entera, lo mas curioso de todo esto fue que mi propio instinto haga que yo misma empiece hablar con aquella fruta inmensa que papá trajo hace muchos días.
Como sea, he de suponer que estaba atravesando a alguna persona de sexo opuesto, el cual lo llamaremos "Matthew", pues bien, Matthew fue muy afortunado, al no escuchar todas la sarta de maldiciones que lanzaba verbalmente, pues en este caso solamente el intercambio de expresiones era entre la sandía & yo.
Me sentía satisfecha, entre un remolino de alucinaciones & excitaciones muy peculiar, poco a poco el cuchillo atravesado en la fruta lo iba cortando cada vez aceleraba bruscamente, como también hacía lo contrario de rato en rato, mientras estaba en mi gloriosa acción, sentí un pinchón en un dedo de la mano derecha...
En ese instante mientras miraba detenidamente como lentamente mi dedo se iba enrojeciendo & la linea cortada en mis huella digital iba tiñendo de sangre, tuve la conclusión de que quizás al ser tan excitante el poder satisfacer la necesidad de arrojar toda mi furia {en este caso en la fruta} la adrenalina en la que pasaba no pude controlar, al extremo que sin darme cuenta sucedió el corte en el dedo, fue ahí cuando comparé al instante con la vid
a, en este caso, lo que me sucedió fue una batalla entre la sandía, mis manos, el cuchillo & la bendita necesidad descontrolada por querer dañar a la fruta, pudo haber pasado en mi vida. Si al tener a Matthew cerca de mí, podría dañarlo, el cual no
hablo literalmente de "clavar el cuchillo {aunque..} pero si en hacer otro tipo de daño sin medir las consecuencias del caso, ahora me doy cuenta que seré
mas precavida, & no gastaré energías en dedicarme a al
guien para vengarme, ni mucho menos gastar mi tiempo, fuerza & sangre, Tomaré todo con calma, sonriendo & viendo el lado bueno de la vida.